lunes, 31 de agosto de 2020

SEMANA DEL ÁRBOL


LAS ALUMNAS Y LOS ALUMNOS DE LA EP N°25 NOS MUESTRAN LOS TRABAJOS REALIZADOS EN LA SEMANA DEL ÁRBOL



SEMANA DE LA EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL-ESI-

SEGÚN EL CALENDARIO ESCOLAR DEL 24 AL 28 DE AGOSTO SE DESARROLLA LA SEMANA DE LA EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL(ESI),
¡LA EP N° 25 TRABAJA ESI DESDE CASA!




PLAN DE CONTINGENCIA 2020-ACTIVIDADES PARA 4°A

31/08/2020


PLAN DE CONTINGENCIA 2020

Para poder acceder a las mismas, deberán clickear en el siguiente enlace.

ENLACE DE LAS ACTIVIDADES

ACTIVIDAD PRÁCTICAS DEL LENGUAJE

ACTIVIDAD MATEMÁTICA

PLAN DE CONTINGENCIA 2020-ACTIVIDADES PARA 2°B

31/08/2020


PLAN DE CONTINGENCIA 2020

Para acceder a las mismas, deberán clickear en los siguientes enlaces.

ENLACES DE LAS ACTIVIDADES.

ACTIVIDAD PRÁCTICAS DEL LENGUAJE.

ACTIVIDAD MATEMÁTICA

viernes, 28 de agosto de 2020

SEMANA DEL ÁRBOL



ESTA SEMANA CELEBRAMOS EL DÍA DEL ÁRBOL, SEGÚN EL CALENDARIO 
ESCOLAR EL 29 ES EL DÍA Y TIENE COMO OBJETIVO" RESCATAR LA IMPORTANCIA DE LOS ÁRBOLES PARA LA PRESERVACIÓN DEL AMBIENTE"

EL DÍA DEL ÁRBOL SE CELEBRA EL SÁBADO 29 DE AGOSTO DE 2020





LOS ÁRBOLES TIENEN DERECHOS


A LA VIDA, PORQUE TAMBIÉN NACEN.

A SER PROTEGIDOS, Y A GOZAR DE SUS NECESIDADES: AGUA, LUZ, AIRE Y ESPACIO....

A NO SER DAÑADOS POR NADIE (NI TALADOS, QUEMADOS, LASTIMADOS)

A CUMPLIR SU CICLO, Y LA TALA INDISCRIMINADA LES NIEGA ESE DERECHO.

A CRECER. DESTRUIRLO SIENDO PEQUEÑO Y SIN HABERSE REPRODUCIDO ATENTA CONTRA LA ESPECIE E INDIRECTAMENTE CONTRA OTRAS ESPECIES.

SI LA TALA ES  NECESARIA, TIENE DERECHO A UNA PLANTACIÓN EQUIVALENTE EN EL MISMO LUGAR.


 LEYENDAS ARGENTINAS"EL QUEBRACHO COLORADO"
  
  







jueves, 27 de agosto de 2020

PLAN DE CONTINGENCIA 2020-ACTIVIDADES PARA 5°B

27/08/2020



PLAN DE CONTINGENCIA 2020

Para acceder a las mismas deberás, clickear en el siguiente enlace.

ENLACES DE LAS ACTIVIDADES

ACTIVIDAD CIENCIAS NATURALES



ACTIVIDAD CIENCIAS SOCIALES



HOY EN "CUENTOS QUE VIAJAN"



ESCUCHAMOS"LEYENDA DEL MATE Y LA LUNA" ANÓNIMA





Los guaraníes cuentan que la luna, Yacy paseaba desde siempre por los cielos nocturnos, observando curiosa los bosques, las lagunas, el río y los esteros desde lo alto. Cada día contemplaba su belleza como una niña que está conociendo el mundo por primera vez.
Sin embargo, a sus oídos fueron llegando los relatos de quienes habían visitado el mundo y que le iban contando de la vida de los animales, de la belleza de las flores, del canto de los grillos, el piar de las aves, del sonido del río… y la luna fue tornándose cada vez más curiosa y con deseos de visitar la tierra.
Así que un día se decidió y, junto con Araí , la nube, fue a pedirle autorización a Kuaray, el Sol, para que las dejase bajar un día a la tierra para así poder contemplar de cerca las bellezas del mundo. El dios Sol se mostró reacio a dejarlas partir, pero por fin cedió y las dejó marchar. Sólo les impuso una condición: en la tierra serían vulnerables a los peligros de la selva como cualquier humano, aunque también serían invisibles para estos. Luego las dejó partir.
Fue así como la luna, Yacy, llegó un día a la tierra. Y junto con Araí fueron visitando los lugares que veían desde las alturas, maravillándose a cada paso. Observaron de cerca como las arañas tejían sus redes, sintieron el frío del agua del río, tocaron la tierra roja con sus manos.
Tan absortas en su mundo estaban ambas diosas que no se percataron de la acechanza de un yaguareté que las seguía de cerca. El felino estaba hambriento y quería comer, por lo que en un momento largó el zarpazo para atrapar a las mujeres.
En el momento justo cuando estaba por alcanzarlas, el animal fue alcanzado por una flecha lanzada por un joven cazador guaraní, que justo pasaba por el lugar, y que sin saberlo, salvó la vida de las diosas.
El joven cansado por la búsqueda, pero feliz por su conquista, decidió descansar al pie de un árbol, antes de regresar a la tribu. Y entonces se durmió. Y en sus sueños fue visitado por las diosas que, vestidas de blanco, le hablaron con cariño. Yacy le dijo que como símbolo de gratitud, cuando llegue a su tribu, encontrará un arbusto a la entrada que nunca antes había visto. Le dijo como hacer con sus hojas para preparar una infusión que uniría a las personas de todas las tribus, como símbolo de hermandad y de confraternidad.
Cuando se despertó y volvió con su gente, el joven cazador vio el arbusto a la entrada del campamento y siguiendo las instrucciones que la diosa le dio en sueños, el muchacho buscó una calabaza hueca, picó las hojas del arbusto, las puso dentro y llenó el cuenco con agua. Luego, con una pequeña caña tomó la bebida. Inmediatamente compartió la infusión con la gente de la tribu que observaban curiosos el trabajo del cazador. La calabaza fue pasando de mano en mano, y todos fueron tomando la infusión.
Así nació el mate, que une a las personas, que es un símbolo de paz y confraternidad. Y que fue un regalo de la luna a los hombres para que compartan vivencias, para que fomenten su amistad, o para que disfruten un silencio compartido.